En los sectores altamente regulados, la verificación de la identidad es una parte indispensable del proceso. Muchas empresas invierten mucho en procesos de KYC y KYB, y aun así pierden usuarios en el momento crucial: durante la incorporación, el registro o antes de firmar un contrato. Muchos de estos procesos de identidad fracasan no por la tecnología, sino por la aceptación del usuario y la fricción operativa.
Demasiados datos, demasiada fricción
La razón es sencilla: los usuarios están cada vez menos dispuestos a revelar su identidad completa sólo para completar un único proceso, ya sea registrarse, firmar un contrato o acceder a una plataforma.
Esto da lugar a dos problemas concretos:
- Anulaciones en proceso y caída de los índices de conversión
- Aumento del esfuerzo operativo debido a las comprobaciones manuales y los casos de asistencia
El riesgo subestimado: la responsabilidad por los datos
Al mismo tiempo, las empresas suelen recopilar muchos más datos de los necesarios, con lo que se crean un riesgo adicional. Cada identidad almacenada implica una responsabilidad. Los datos de identidad, las fechas de nacimiento y la información biométrica no sólo son sensibles, sino que también están muy regulados en el contexto del GDPR. En caso de fuga de datos, no sólo se producen daños a la reputación, sino también consecuencias financieras potencialmente importantes.
Confirmación de atributos: La nueva norma de la identidad digital
Los avances normativos en Europa (incluido el eIDAS) apuntan claramente en la dirección correcta: alejarse de la recogida de datos de identidad completos y acercarse a la confirmación de atributos individuales. Aquí es precisamente donde entran en juego tecnologías modernas como las pruebas de conocimiento cero. En lugar de transferir registros de datos completos, sólo se confirma el cumplimiento de una determinada condición, por ejemplo
- “La empresa está registrada”
- “La persona está autorizada a firmar”
- “Persona mayor de 18 años”
Sin revelar los datos subyacentes.
sproof ident: Mínimos datos, máximo beneficio empresarial
Con sproof ident, perseguimos precisamente este planteamiento: las empresas reciben exactamente la información que necesitan, y no más bytes.
En concreto, esto significa
- No se transfieren los datos completos del DNI
- No almacenar información personal innecesaria
- En su lugar: atributos verificados sí/no o puntos de datos selectivos
sproof ident actúa como intermediario de confianza entre la fuente de identidad y el proveedor de servicios, utilizando sistemas europeos de identificación electrónica.
Por qué este enfoque es crucial para tu empresa
- Menor riesgo de responsabilidad
Menos datos almacenados significa menos superficie de ataque, y menos riesgos normativos. - Mayor conversión y mejor experiencia de usuario
Los procesos Lean sin “revelación de datos” se completan más rápido y aumentan las tasas de finalización. - Alivio operativo
La verificación automatizada y normalizada reduce las comprobaciones manuales y los costes de asistencia. - Cumplimiento a prueba de futuro (eIDAS y GDPR)
Cumplirás los requisitos normativos sin invertir en modelos heredados de uso intensivo de datos. - Escalabilidad a través de la integración
A través del sproof eID Hub pueden conectarse numerosos proveedores europeos de identidad, con soporte para la liberación selectiva de datos.
Menos datos. Más eficacia. Menos riesgos.
La verificación de la identidad en el B2B no tiene por qué ser un factor de coste y riesgo. Quienes confían hoy en la minimización de datos y la verificación basada en atributos no sólo reducen los riesgos normativos, sino que mejoran al mismo tiempo la conversión y la eficacia de los procesos.




